Gisela Macchiavelli Ciordia

Llevo trabajando con la infancia 20 años. Mi recorrido comienza en Buenos Aires como Logopeda en el área especializada de Audición y Lenguaje de un prestigioso hospital pediátrico. Simultáneamente, participaba del quipo multidisciplinar de un centro de rehabilitación especializado en dificultades motoras e intelectuales, Centro de Día y Consulta particular.

Así, comienza mi recorrido profesional con la infancia. Y es en ese transcurso de mi formación cuando conozco a una de las grandes maestras de la Psicomotricidad, Myrtha Chockler (autora de “Los organizadores del desarrollo”) a quien le agradezco la posibilidad de aprender a mirar al infante desde todo lo que es y no de lo que no es, con la posibilidad de quitarse cargas.

Vivo una transformación y con pasión asiento las bases en mi cuerpo y me formo como Psicomotricista en Prevención y Educación en Gipuzkoa, UNED de Bergara, brindándome la posibilidad de acompañar a grupos infantiles a quienes les agradezco mi continuo aprendizaje personal que se ve reflejado en lo profesional.

Y como todo proceso, pasito a pasito, llego a la profundidad de la Ayuda Psicomotriz. Esta vez, sin moverme de la escuela de Luzaro me abro con total disponibilidad a recibir y vivenciar en cuerpo, alma e intelecto lo que aquellos profesionales de todo el Estado Español e internacionales tenían para transmitir con su larga y rica trayectoria.

Trabajar y vivenciar la exploración corporal combinando la elaboración emocional para reconstruirme a través del acompañamiento de Luis Carbajal y Rubén Segal, ha sido otra piedra angular en este puzle de mi vida, utilizando herramientas entre las cuales destacan la terapia Gestalt, la Bioenergética, el Método Grinberg, el Movimiento Armónico Expresivo y diferentes juegos y técnicas corporales.

El agradecimiento a todo este recorrido me lleva a seguir profundizando desde la Terapia Familiar Sistémica con Iñaki Arana y equipo en colaboración con la Universidad Multicultural Dr. Emilio Cárdenas (CUDEC) de México.

 

“Cuando miro se me ve, y por lo tanto existo.

Ahora puedo permitirme mirar y ver.

Ahora miro en forma creadora, y lo que apercibo también, lo percibo”

-D.W.Winnicott