El poder del inconsciente (Charla-taller)

Una fuente de recursos internos, creatividad y transformación
La mente inconsciente: Cómo nos condiciona y el potencial que guarda
El inconsciente es una parte fundamental de nuestra mente. Aunque no siempre seamos conscientes de ello, influye en cómo pensamos, sentimos y actuamos en nuestro día a día. Muchas de nuestras reacciones no nacen del presente, sino de experiencias pasadas que han dejado una huella emocional en nuestro interior.
A menudo se habla del inconsciente como el lugar donde se guardan recuerdos dolorosos, emociones no expresadas y vivencias que no supimos o no pudimos integrar en su momento. Desde esta mirada, el inconsciente puede condicionarnos, llevándonos a repetir patrones, a ver la realidad de forma limitada o a reaccionar de manera automática ante determinadas situaciones. Estas respuestas no aparecen por casualidad: se construyen a partir de lo que hemos vivido y de cómo aprendimos a protegernos.
El inconsciente busca, ante todo, seguridad. Por eso tiende a repetir lo conocido, incluso cuando lo conocido no nos hace bien. Repite relaciones, dinámicas o emociones familiares porque, para él, lo familiar es más seguro que lo desconocido. Al mismo tiempo, repite ciertas experiencias emocionales porque aquello que no fue atendido en su momento necesita ser visto, comprendido e integrado. Lo que se repite no es un error, es una señal.
Sin embargo, el inconsciente no solo guarda experiencias difíciles del pasado. También conserva un enorme potencial que, por distintas razones, no llegó a expresarse. En él viven cualidades, talentos y formas de ser que en algún momento no encontraron espacio: creatividad, sensibilidad, fuerza, liderazgo, deseo o capacidad de amar con profundidad. Partes de nosotros que quizá tuvimos que ocultar para adaptarnos, encajar o sentirnos aceptados.
Cuando estas partes permanecen ocultas, su energía no desaparece. A menudo se manifiesta en forma de bloqueo, frustración, ansiedad o sensación de vacío. Lo que solemos llamar “síntoma” no siempre indica que algo esté mal, sino que algo dentro de nosotros necesita atención y espacio para expresarse de otra manera. Muchas veces no se trata de falta de capacidad, sino de potencial contenido.
Trabajar con el inconsciente implica aprender a escucharlo. No se trata solo de comprender el pasado, sino de recuperar recursos internos y ampliar la imagen que tenemos de nosotros mismos. Al hacer consciente lo inconsciente, podemos reconocer patrones que ya no nos sirven y abrirnos a nuevas formas de estar en la vida, más acordes con quienes somos hoy.
Este proceso no busca “arreglar” a la persona, sino acompañarla a integrar lo que fue silenciado. Cuando esas partes recuperan su lugar, la energía que antes estaba bloqueada se transforma en claridad, creatividad y mayor sensación de coherencia interna. Así, el inconsciente deja de ser una fuente de limitación para convertirse en un aliado en el proceso de desarrollo y transformación personal.
Viernes
20 de marzo
De 16 a 20 horas
Precio: 40 euros
Mas información e inscripciones
650169649
«Confía en tu inconsciente: es una reserva inmensa de conocimientos y recursos que aún no estás utilizando»
Milton Erickson
