Mindfulness Corporal «El arte de la escucha»

Presencia y descanso a través del cuerpo.
Quizás tus hijos ya están en el colegio y, por primera vez en mucho tiempo, tus mañanas se han
quedado libres. O te has jubilado hace poco. O eres autónomo/a y puedes organizar tu propia
jornada. O estás de baja por estrés o ansiedad, y el cuerpo —o el médico— te han dicho que
necesitas parar.
Sea cual sea tu situación, es posible que tengas algo en común: dispones de un tiempo que, sobre
el papel, es tuyo… y aun así no lo sientes del todo así. Un run-run constante que no se apaga —la
lista de la compra, los recados pendientes, la sensación de que ese tiempo «debería aprovecharse»
para algo más, o simplemente la dificultad de estar en calma incluso cuando ya no hay nada
urgente que resolver. Un nudo interno que no sabes cómo soltar, y que a veces agota más que el
propio ajetreo.
En un mundo de pantallas y tareas pendientes, la mente se acostumbra a analizar, planificar y
resolver —incluso cuando ya no hay nada que resolver. Y lo peor: acabamos tratándonos a
nosotros mismos como un problema pendiente de solución.
Este enfoque está condenado al fracaso porque parte de una idea falsa: que hay algo roto en ti que
necesitas arreglar.
Hay una parte de ti que intuye que existe un camino más sencillo y más directo hacia la calma. Más
orgánico, menos mental, basado en la presencia y la escucha del cuerpo —porque el cuerpo suele
acceder a la calma antes de que la mente consiga»entenderla»
«…aun así me quedaba esa sensación agradable de todo está bien, como de calma, de
aceptación, y es una sensación muy guay»…
— Alumna de Anclado al Presente
El arte de la escucha.
Es un enfoque de mindfulness corporal: en vez de intentar controlar la mente, invita a habitar el
cuerpo y permanecer con la sensación tal y como es, sin juzgarla ni modificarla. Tiene raíces en la
práctica que Jon Kabat-Zinn llevó a la Universidad de Massachusetts en 1979, hoy respaldada por
años de investigación en reducción del estrés.
Este curso no ofrece soluciones rápidas ni trucos para «hackear» tu mente.
Es un espacio para tomarte el tiempo que necesitas y hacer un viaje hacia lo más esencial de ti.
¿Es esto para mí?
● Si tus mañanas se han quedado libres —porque tus hijos están en el colegio, te has
jubilado, o eres autónomo/a y organizas tu propio horario— pero sientes que ese tiempo no
acaba de ser tuyo.
● Si estás de baja por estrés o ansiedad y buscas un espacio real de recuperación, no otra
exigencia más en tu lista.
● Si estás cansado/a de las soluciones basadas en el control y prefieres un camino corporal y
orgánico para encontrar la calma.
● Si buscas una práctica sencilla que puedas integrar sin que sea una obligación más en tu
lista de tareas.
● Si ya lo has intentado antes sin éxito y sientes que la meditación «no se te da bien» o «no es
para ti».
● Si te has sentido culpable por no ser «disciplinado/a» con otras prácticas, o frustrado/a por la
sensación de no «hacerlo bien».
● Si valoras la autenticidad y la simplicidad por encima de técnicas complejas.
… Si esto te suena, estás en el lugar adecuado.
«Muchas veces he intentado hacer Mindfulness sin éxito. Las dificultades que iba
encontrando me paralizaban y me hacían rechazarlo. Imanol me ha ayudado a tratar con
«amabilidad» mis nervios, mis divagaciones, y sobre todo me ha motivado para ser
constante.» — Cecilia
Porque la calma no es una idea: es algo que sientes cuando conectas contigo y permites que las
cosas sean como son.
¿Qué trabajaremos?
Un espacio grupal y reducido, con práctica semanal a lo largo de 8 sesiones:
● Presencia y enraizamiento — situar la atención en el cuerpo como punto de anclaje,
disponible en cualquier momento del día.
● Consciencia corporal — dar espacio a las sensaciones físicas antes de que se conviertan
en pensamiento.
● Escucha de la sensación sentida — permanecer con lo que se siente sin necesidad de
resolverlo o «hacerlo bien».
● Autorregulación — favorecer, a través del cuerpo, la salida del estado de alerta hacia un
descanso real.
● Integración semanal — prácticas guiadas en audio para sostener lo trabajado durante la
semana.
● Espacio seguro — grupo pequeño, sin exigencia ni comparación.
Facilitado por Imanol Osácar:
Instructor de Mindfulness. Máster en Mindfulness por la Universidad de Zaragoza, Teacher in
Training MBCT por la Universidad de Bangor (Reino Unido) e instructor certificado en The
Realization Process por Judith Blackstone. Facilita procesos individuales y grupales a través de
Anclado al Presente.
«Este curso de mindfulness ha sido un regalo: ha abierto en mí un remanso de calma:
aprendí a detenerme, a escuchar mi cuerpo y a vivir cada instante como un pequeño
milagro. Me ha devuelto al instante presente, me ha enseñado a habitar mi propio cuerpo y
a saborear la vida con una calma nueva.»
— Alumno de Anclado al Presente
Dónde
Centro Laskurain — Bardenas Reales 11, 31006 Pamplona (Santa María la Real).
Cuándo
Jueves de 10:00 a 12:00h — 8 sesiones semanales consecutivas. Del 1 de octubre al 19 de
noviembre.
Precio
200€ el proceso completo (8 sesiones) — 25€ por sesión.
Plazas
Grupo reducido, máximo 15 personas. Se confirman por orden de inscripción.
Ven a probarlo primero
La primera sesión es de prueba, sin compromiso: es la sesión inicial tal y como se imparte dentro
del curso completo, así que la vives exactamente igual que el resto del grupo. Si después de
probarla sientes que quieres seguir, el pago empieza a partir de la segunda sesión.
Como las plazas son limitadas y se confirman por orden de inscripción, si sientes que esto es para
ti, no lo dejes para luego.
Por qué hago esto
De adolescente tenía una mente hiperactiva y caótica. Tanto que acabé atravesando una
depresión.
Al salir, me obsesionaban dos cosas: que aquello no volviera a pasarme, y entender cómo dejar de
pensar. Diez años después —cientos de horas leyendo psicología y tradiciones orientales, más de
25 retiros— practicaba dos horas de meditación al día y me sentía como nuevo. Me encantaba, y
además funcionaba: mi mente, por fin, me dejaba tranquilo.
Hasta que una crisis emocional me rompió el cuerpo: tensiones y dolores que literalmente no me
dejaban sentarme a meditar. Sentí que había retrocedido todo el camino andado, y ni mi maestro ni
mi tradición tenían respuesta. Lo tuve… y lo perdí. Si conoces esa sensación, sabes que es casi
peor que no haberlo tenido nunca.
Entonces lo entendí: si era el cuerpo el que no me dejaba meditar, tenía que empezar por
escucharlo. Investigué mindfulness, yoga de Cachemira y otras formas de practicar con el cuerpo.
De ahí nació lo que hoy comparto: una síntesis sencilla de todo ese camino.
Si alguna vez has sentido que «deberías poder» calmar tu mente y no lo consigues, a mí también
me pasó, incluso con años de práctica seria. La salida no fue esforzarme más. Fue dejar de
intentarlo desde la mente y empezar a escuchar el cuerpo.
Por eso te propongo este espacio:
no para que hagas más, sino para que aprendas a escuchar lo que el cuerpo ya sabe.
Para reservar tu plaza, escríbeme un WhatsApp al 605 860 979 (Imanol) o un email a
info@ancladoalpresente.com.
